Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Casa de la Militancia Abasto/Once

....................... .......... .  . ...... . ..... Juventud Nacional

"Confianza en la Democracia, rebeldía contra la injusticia, sueño de Solidaridad, continuamos en la Lucha"

Principal   Editorial   Militancia en el ARI   Militancia en el Barrio   Jujuy 2002   Taller GiraLuna   Juventud   Historia   El Ruso   Germán   La Casa Recomienda   Links


Documentos y Escritos   |   Discursos y Notas

 

Entrevista a Rubén Lo Vuolo (Radio del Plata - Cheque en blanco - 22 de junio de 2002 - 10:10 hs.)

 

El economista del ARI define su propuesta económica

 

Ernesto Tenembaum: Ahora vamos a hablar con alguien que sabe bastante. Es un economista muy respetado en círculos académicos por más que los economistas "serios", esos que tienen todos un "negocito" al lado de su sabiduría técnica, se burlen de él. Escuchá porque vale la pena. (...) Buen día, Rubén Lo Vuolo, ¿cómo le va?

 

Rubén Lo Vuolo: Qué tal, buenos días. ¿Cómo le va?

 

E.T.: Presentémoslo un poquito. Lo Vuolo es economista, investigador del Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas, y es además... es mucho más conocido como asesor de Elisa Carrió. Lo Vuolo, ¿qué cree usted que quiere el Fondo?, no digo en la Argentina nada más, en la región, ¿a qué está jugando?

 

R.L.V.: Uno tiene la impresión de que el Fondo se ha apartado sostenidamente en los últimos tiempos de los propios objetivos que le dieron origen, ¿no? Porque el Fondo Monetario fue creado como una institución cuya función principal era la de prevenir las crisis financieras internacionales; cuya función principal era saldar las deficiencias de balance de pagos entre países deficitarios y países superavitarios; y evidentemente pareciera que ahora ha optado por una función que está totalmente lejana de esta, cual es la de actuar como actor político, no solamente inclusive en el ámbito internacional, sino también actuando permanentemente en cuestiones de orden interno de los distintos países. Entonces a partir de acá -si esto que estoy planteando es medianamente sensato- es muy difícil saber qué es lo que quiere el Fondo, porque tengo la impresión de que lentamente, o sostenidamente, se está apartando de los que supuestamente tendrían que ser sus funciones, y para colmo -creo yo- está empezando a funcionar no...eh...o no empezando, esta continuando, digamos, con una actitud que me parece muy peligrosa para su propia legitimidad, cual es la de empezar a tener intereses propios y no representar los intereses de los países que lo

conforman, y en todo caso, los intereses de la comunidad internacional, ¿no?

 

E.T.: Lo Vuolo, ¿me tiene un poquito de paciencia?, porque yo quiero decirle algo que yo veo de lo que está pasando y quiero saber su opinión.

 

R.L.V.: Sí.

 

E.T.: A mí me parece que hay algo muy fuerte que está pasando en el Tercer Mundo o en los países que en algún momento fueron potencias emergencias del Tercer Mundo, fundamentalmente en el Sudeste Asiático y en América Latina, donde hay un grupo de, así llamados, gurúes, que son un grupo que... bueno, Cavallo los definió mejor que nadie (y Cavallo sabe de eso porque los conoce de adentro): un grupo de pibes soberbios que mucho no entienden, que cuando encuentran que en un país hay un grupo de políticos corruptos que garantiza a los capitales hacer lo que quieran con este país, rápidamente recomiendan, en términos técnicos y respetables, que los capitales vayan rápido a ese país. Luego, cuando, por ejemplo, lo que pasa en Brasil ahora, aparece la perspectiva de que haya un político honesto que parte de esas ganancias puede llegar a querer distribuir moderadamente eso, rápidamente estos tipos dicen: Bueno, váyanse rápido de ese país, con lo cual los capitales terminan destruyendo los países porque todo es inmediato, no hay ninguna idea de crecimiento sostenido a largo plazo, de apuesta, de riesgo, etc. Con lo cual hay que ir donde políticos chorros comprados garanticen más rápidamente el rendimiento, e irse apenas haya un proyecto de país serio. ¿Usted lo ve así? ¿Ve que éste es un problema mundial? ¿No lo es? ¿Qué es?

 

R.L.V.: Yo, en todo caso, voy a complementar el análisis suyo. Yo, sobre la mayor o menos corrupción de algunos actores no voy a opinar, pero sí voy a opinar sobre la factibilidad de que se pueda actuar del modo que usted lo dice. Y en ese sentido, creo que lo que ha sucedido es lo siguiente: al mundo, y particularmente a los países emergentes, que este es el principal problema, o mejor dicho, a los países en vías de desarrollo -que ahora los han rebautizado de este modo- le han vendido un modelo de globalización financiera que científicamente significa lo siguiente: A ustedes les conviene transformar toda su riqueza productiva en riqueza líquida capaz de ser transada en los mercados financieros. ¿Me explico?, si no usted me interrumpe. O sea, ¿qué significa eso? Significa que la riqueza de un país se va transformando en títulos de la deuda pública de ese país, se va transformando en obligaciones negociables de distintas empresa, se va transformando en títulos representativos de esa riqueza. De ese modo, esos títulos se colocan en manos de los que transan en los mercados financieros, mercados financieros que inmediatamente se recomienda a esos países que se abran, que se eliminen todo tipo de controles y que se permita la libre entrada y salida de estos títulos valores que cotizan diariamente en mercados por parte de estos operadores que usted nombra. ¿De acuerdo? Si usted lo pone de este punto de vista significa lo siguiente: Fíjese que diariamente estos mercados financieros, funcionando de este modo, tienen la posibilidad de definir cuánto vale o cuánto no vale la riqueza de un país a partir de definir cuánto cotizan o no cotizan los títulos que representan a esa riqueza. ¿No sé si me explico?

 

E.T.: Perfectamente.

 

R.L.V.: Entonces, de este modo se instituye un modelo en el cual tienen dos características. Primero, lo que nombré previamente: Hay un grupo de operadores de los mercados financieros que pueden definir cotidianamente lo que vale la riqueza de un país. Punto número uno. Punto número dos: Esos operadores financieros en general no funcionan, como algunos creen, de un modo racional o de un modo técnicamente sólido, más allá que en muchos casos en los mercados financieros existen obviamente inversionistas que sí trabajan con ese criterio (lo que se llama a aquellos inversionistas que trabajan con una visión de largo plazo en base a los datos fundamentales de una economía). Pero en los hechos, lo que establece -y hoy lo estamos viendo nuevamente, lo continuamos viendo- lo que sucede a diario en los mercados financieros es el comportamiento especulativo.

 

E.T.: Bueno, de hecho, es tan dudosa la capacidad técnica, o por lo menos las ganas de analizar en Wall Street solo técnicamente lo que pasa en estos países que, no solamente respecto a los países sudamericanos, hubo un gran escándalo respecto del silencio que mantuvieron acerca de la obvia caída de las acciones tecnológicas.

 

R.L.V.: ¡Ah, no...!

 

E.T.: Es decir, hay denuncias de corrupción en Wall Street. Ahora, ¿cómo hace un país en desarrollo (o varios países en desarrollo, o una región), de ahora en más, para protegerse de esto que tan ostensiblemente es nocivo para millones de personas?

 

R.L.V.: Sí, sí. Hay dos puntos, digamos. El primero, que acá hay una cuestión: cuando yo hablo de comportamientos especulativos no estoy haciendo en este caso una definición peyorativa. Especular significa jugar con el cambio de valor de un mismo bien. ¿Me explico? O sea, no se genera una mayor ganancia por el valor productivo de algo, sino que se dice: yo apuesto a que esto va a valer mañana más o menos lo mismo. No se genera riqueza. Y esto es un juego al cual usted lo puede habilitar más o menos según las instituciones que tenga en el mercado financiero y en el mercado de capitales, ¿me explico? Entonces, ¿por qué hago esta observación? Porque lo que está pasando hoy no solo en la Argentina, sino lo que está pasando en América Latina, es resultado también que en un momento se dejó entrar a esos capitales a hacer ese juego. Ahora todo el mundo está hablando de la salida, pero en realidad el problema comenzó con el modelo que se implantó en la década del noventa y que se permitió que se genere un boom ficticio de consumo y de inversión en los distintos países como resultado de la entrada de estos capitales especulativos. Ahora, ¿usted cómo opera contra esto? Y, por lo que dije previamente (y usted creo que me dio una punta?, primero, creo yo ya que es muy difícil que un país aisladamente pueda actuar para prevenir y para, de algún modo, administrar o regular este tipo de comportamiento. Creo que es evidente que cada vez más hacen falta políticas coordinadas de distintos países que fortalezcan esta cuestión. Este ese el primer tema, y creo que eso, el Fondo, no solamente que no está colaborando, sino que todo lo contrario: está actuando de forma tal de pretender aislar a los países con intereses comunes. La segunda cuestión que me parece que es importante es el tema de la regulación de los mercados de capitales, no solamente a nivel local, sino otra vez a nivel internacional. Creo que este es un segundo punto; y ahí también significa, no solo no dejar entrar o dejar entrar, sino discriminar en el movimiento de la balanza financiera entre aquellos capitales que tienen un destino estrictamente de inversión productiva y aquellos capitales que vienen solamente a jugar en inversiones especulativas.

 

Alfredo Zaiat: Rubén

 

R.L.V.: Sí.

 

A.Z.: Alfredo Zaiat te saluda.

 

R.L.V.: Ah, ¿qué tal ¿Cómo te va?

 

A.Z.: Bien. ¿Cómo andás?

 

R.L.V.: Bien.

 

A.Z.: Acá me llegó un cable de último momento que dice que Lilita Carrió es Presidente de la Nación y que Rubén Lo Vuolo es el ministro de Economía.

 

R.L.V.: Guarda con los cables porque todos los días están saliendo noticias.

 

A.Z.: ...(Risas)... Lo Vuolo ¿qué hacés con el dólar?

 

R.L.V.: ¿En este momento preciso?...eeeeh...

 

A.Z.: Si sos ministro.

 

R.L.V.: No, no, correcto. Yo voy a decir lo siguiente: yo creo a un país como Argentina no le conviene ni un tipo de cambio fijo ni un tipo de cambio absolutamente libre, por razones que si querés las describo, pero no tengo tiempo...

 

A.Z.: No, no, hacelo sintético.

 

R.L.V.: Correcto.

 

A.Z.: Las medicas sintéticas para la gente.

 

R.L.V.: Lo que yo creo concretamente es que a la Argentina le conviene tener un mercado de flotación entre comillas) "sucio", pero que para ello hacen falta tener una cantidad de medidas que no solamente pasan por el mercado cambiario. Primero, creo que es necesario e imprescindible tener una política de retenciones móviles. Esto es, que se vayan ajustando conforme al movimiento de los precios internacionales. Punto Nº 2, creo que es también imprescindible tener una estricta política de control de cambio y de asignación de fondos y de divisas en función de prioridades que estén establecidas. Punto Nº 3, creo que ya no hay más lugar y Argentina debe ir directamente a plantear entre sus socios del Mercosur la necesidad de tener una política cambiaria coordinada. Porque vos fijate lo que está sucediendo ahora: el Fondo (cuando uno dice el Fondo es el Fondo y también los dirigentes locales de los distintos países, ¿no?, porque uno dice el Fondo como si fuera toda una cuestión externa y en realidad hay más responsabilidad por parte de los dirigentes locales probablemente que del Fondo), recomienda como salida de las crisis financieras y de reordenamiento del balance de pago devaluaciones con flotación limpia hasta que el dólar se equilibre ¡a países que comercian entre sí!... y que venden a los mismos países. Entonces, ¿cómo va a servir, en términos comerciales, una devaluación absolutamente descontrolada entre los países que están comercializando entre sí? ¿Qué vamos a hacer, una competencia a ver quién devalúa más entre Brasil, Uruguay y Argentina? No sé si me explico.

 

A.Z.: Sí, está clarísimo.

 

R.L.V.: Entonces, este tipo de incongruencias, que absolutamente percibible, son las que se tienen que evitar.

 

A.Z.: Bueno, Rubén, está claro: tipo de cambio libre con intervención del Banco Central.

 

R.L.V.: Yo diría...no, disculpame, yo dije: tipo de cambio...primero, que no dije único. Yo creo que probablemente Argentina necesitaría un doble tipo de cambio. Creo que probablemente necesitaría debería...Yo estoy hablando particularmente del tipo de cambio comercial en el cual a mi me parece que lo que habría que hacer es tener una política muy fina de manejo con retenciones móviles y control de cambio. ¿Sí?

 

A.Z.: Sí, sí.

 

R.L.V.: Lo que no dije es "libre" porque a veces se piensa en una flotación...no creo que el mercado en países como el nuestro libremente pueda establecer un precio de equilibrio y creo que eso está demostrado.

Mucho más cuando hay mercados que no han funcionado por tanto tiempo como lo que pasó en la Argentina.

 

A.Z.: ¿Qué haces con los bancos?

 

R.L.V.: Es todo un tema, ¿no? Primero hay que ver cómo quedan.

 

A.Z.: Hoy, hoy, hoy.

 

R.L.V.: Bueno, hoy...eh...

 

A.Z.: Tenés el corralito, tenés lo bancos, les das bonos a la gente totalmente compulsivos...

 

R.L.V.: No, esta estrategia...la estrategia compulsiva no me parece la mejor. Nosotros...y esto es un poco difícil a veces contestar porque uno ha recomendado tantas cosas antes de llegar a esto donde estamos...

 

A.Z.: No pero por eso te aclaro que te estoy diciendo hoy porque por ahí dentro de seis no hay nada de reservas...

 

R.L.V.: No, yo creo que lo que hay que hacer es, primero, tener una definición muy clara de cuáles son las entidades financieras que se quieren quedar en el país y cuáles son las entidades financieras que están dispuestas a seguir haciendo sus operatorias en un sistema financiero sustantivamente diferentes, lo cual significa...no me parece que sea adecuado salidas de tipo generalizadas, salvatajes generalizados, sino tener una política que permita diferenciar las responsabilidades y las actitudes de las distintas entidades.

 

A.Z.: Mantenés la banca pública.

 

R.L.V.: Sí, sin duda. Probablemente sin duda. Creo que la banca pública es un referente imprescindible del mercado financiero y creo que probablemente habría que cambiar en donde la banca pública debería tener -a mi punto de vista- intuitivamente alguna conformación regional de forma tal de pasar a ser de una vez por todas aquella banca especializada en el otorgamiento de créditos a los sectores productivos de las distintas regiones que tienen sus especifidades y a partir de ahí tener una integración mucho más clara con la comunidad, pero no dependiente de un determinado gobierno provincial. No sé si me explico lo que digo.

 

A.Z.: Sí.

 

R.L.V.: Sino trabajando a nivel regional y en función estrictamente de "servicio" (entre comillas) a las actividades productivas y económicas de la región y no como financiamiento de un gobierno de turno. Creo que ese es un dato importante.

 

A.Z.: Tengo el pasaje de Lavagna para ir a Washington ¿vas vos o no vas?

 

R.L.V.: ¿A qué?

 

A.Z.: A negociar con el Fondo.

 

R.L.V.: No, bueno...claro. O sea, uno tiene que conversar. Argentina está en una situación tan, pero tan dramática que uno tiene que conversar con todo el mundo. Sí después el mundo o los distintos actores que intervienen en esta cuestión te apoyan o no te apoyan es otro tema, pero uno tiene que mostrar una amplitud de criterio y estar dispuesto a conversar con todo el mundo, pero desde lo que uno considera que es lo más conveniente para el país. Entonces por supuesto que hay que conversar. Cómo uno va a cortar conversaciones. Ahora, sí los distintos actores no están dispuestos a apoyar un programa que sea beneficioso para el país, uno elegantemente tendrá que decirles Señores, lamento que ustedes no colaboren con nosotros. Vamos a tener que intentar hacerlo de otro modo. Pero por supuesto que a mi no me parece que Argentina esté en condiciones de tener actitudes de rechazo de

conversaciones con nadie en este momento. La situación es muy grave. Argentina no solamente tiene que conversar con Washington, tiene que conversar con Europa, y sobre todo tiene que conversar con sus países vecinos y con intereses comerciales, financieros y políticos muy estrechos a los efectos de ver cómo salimos de una situación tan grave, ¿no?

 

A.Z.: Bueno, Rubén, muchísimas gracias.

 

R.L.V.: No, muchísimas gracias a ustedes por comunicarse conmigo. Buenos días.

 

A.Z.: Estuvimos hablando con Rubén Lo Vuolo, que es el economista principal de Lilita; y si hoy Lilita Carrió fuese Presidente, Rubén Lo Vuolo sería el Ministro de Economía.